martes, 4 de febrero de 2014

Los Zetas entrenan y reclutan a pandilleros de EU: testigo

FUENTE: PROCESO (REDACCIÓN).

MÉXICO, D.F. (apro).- El cártel de Los Zetas entrena a su brazo armado con miembros de la pandilla estadunidense Barrio Azteca, mismos que usa en México como sicarios, operadores para el cobro de extorsiones o de protección en ciudades como Torreón, Coahuila y Ciudad Juárez, Chihuahua.

Jesús Ernesto Chávez Castillo, testigo de la Fiscalía en el juicio que se sigue en Texas a un implicado en el asesinato de tres personas relacionadas con el Consulado de Estados Unidos en el 2010 aseguró que miembros de esa pandilla son enviados a México para ser “entrenados” por Los Zetas para ser “mejores asesinos” y “más eficientes” en el planteamiento de objetivos.

Barrio Azteca, banda a la que también pertenecía Chávez Castillo antes de convertirse en testigo del gobierno, envió dos equipos de pandilleros a Torreón, Coahuila, para ser entrenados por Los Zetas.

Según la propia declaración de Chávez Castillo ante la corte de distrito de El Paso, Texas, parte central del entrenamiento era ubicar vehículos en movimiento, mientras los pandilleros estadunidenses cobraban cuotas a los empresarios del centro de Juárez.

Una vez que “recolectaban” las cuotas, recordó Chávez Castillo, se pagaban sobornos a los policías locales y federales para poder operar a gusto. Los problemas iniciaron, recordó, cuando los policías federales comenzaron a recibir sobornos también de grupos rivales de Los Zetas.

Chávez Castillo reconoció su participación y la de miembros de su pandilla en la violencia que se registró en Ciudad Juárez, Chihuahua cuando Los Zetas peleaban el control de esa entidad.

De acuerdo con las investigaciones, Arturo Gallegos lidera la pandilla Barrio Azteca y está vinculado con el asesinato de Arthur Redelf y su esposa Lesley Ann Enríquez Redelfs, que trabajaba en el Consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, y Jorge Salcido, esposo de Hilda Salcido, quien también laboraba en el mismo lugar.

Los tres fueron asesinados mientras viajaban en un vehículo el 13 de marzo de 2010.


Tiempo después, autoridades mexicanas detuvieron a Arturo Gallegos líder de la pandilla estadunidense, quien según su defensa, fue torturado por policías mexicanos antes de proporcionar su confesión escrita al Buró Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés).