miércoles, 29 de enero de 2014

Denuncian tráfico de medicamentos en el Centro Médico Nacional del ISSSTE

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: SARA PANTOJA.

MÉXICO, D.F. (apro).- Durante 10 años, Teresa Karim y Javier Chávez, intentaron lograr un embarazo mediante reproducción asistida en el hospital Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, pero no tuvieron éxito; sólo experiencias de maltrato y largas historias de corrupción.

Para tener acceso a los servicios, tuvieron que “prestarse” a malas prácticas médicas, como solicitudes extra de medicamentos en la Dirección de Servicios de Reproducción Humana del hospital, a cargo del doctor Daniel Moreno García.

“Me pedían que firmara las recetas, las surtiera y les regresara el medicamento para poder tener servicio”, dijo Teresa. “Sabemos que el doctor Moreno tiene un consultorio privado y que tal vez ahí vende el medicamento”, agregó Javier Chávez, su esposo.

En una década, sólo recibieron una fertilización in vitro, sin resultados, luego vinieron las excusas y las revisiones “poco éticas” de doctoras del departamento, por ejemplo, que al estar tomando pruebas ginecológicas “se salían a chacotear en el teléfono”, detalló Javier.

Hartos del abuso y de la corrupción, Teresa y Javier acompañaron hoy al doctor Francisco Javier Cedillo Díaz –pionero en este tipo de tratamientos en la institución–, para denunciar públicamente el supuesto tráfico de medicamentos hecho por Moreno García.

En conferencia, Cedillo Díaz acusó que desde el 2010, Daniel Moreno García receta a sus pacientes cantidades de medicamento superiores a los necesarios para su tratamiento y les pide regresar el sobrante a su oficina para luego sacarla “de manera clandestina”. Dijo que a varias mujeres les da recetas con tratamientos fingidos o aun sin estar en uno.

En su testimonio, contó que halló un expediente abierto de una mujer que ya estaba embarazada. El documento llevaba su clave de acceso al sistema de expediente clínico electrónico, aunque sin su consentimiento, ya que Moreno la hizo pública y la compartió con los médicos residentes. El expediente contenía 44 recetas, de las cuales 27 fueron otorgadas con la clave de Moreno.

“Descubrí que (a la mujer) le entregaron 250 ampolletas de Folitropina, además de 14 unidades de Lucrin y 10 de otros fármacos. Una cantidad excesiva. Al realizar la revisión, encontré que no estaba de alta en el servicio y era una paciente que veía en forma exclusiva el jefe de servicio”.

Cedillo habló de otros casos de entrega de medicinas “sobrantes”, mientras que varias derechohabientes no podían acceder al tratamiento por escasez o tuvieron que comprarlo con sus propios recursos. Declaró que “periódicamente” los medicamentos se sacaban “de manera clandestina” del hospital. Acusó que debido a la supuesta falta de medicinas, el Programa de Reproducción Asistida se ha cerrado en varias ocasiones.

En primera instancia, Cedillo Díaz hizo la denuncia al Órgano Interno de Control del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE, con número 1359/2011 y 2013/ISSSTE/DE7605. Le preocupaba tener alguna sanción administrativa por el uso indebido de su clave, pero la única respuesta que recibió fue el acoso laboral.

“Impidieron que los residentes acudieran a mi clase, yo era profesor adjunto… No me permitían firmar la asistencia, en el estacionamiento me quitaron el tarjetón, unos días afuera del hospital fui perseguido por dos vehículos a manera de intimidación”, contó en entrevista con Apro.

Entonces, interpuso una primera queja en la Comisión Nacional de Derechos Humanos  (CNDH); incluso, envió una carta al mismo director del hospital, Rafael Navarro Meneses, y pidió apoyo del sindicato, pero el hostigamiento laboral continuó.

“No me permitían ni ir a la biblioteca, tenía una supervisión que no me permitía ir a ningún sitio. Recientemente, boletinaron dos plazas de dos compañeros que se fueron, pero a mí y a otro compañero nos las ocultaron”, dijo.

Con esta situación, acudió a la Procuraduría General de la República (PGR) denunciar a Daniel Moreno García por el delito de ejercicio indebido del servicio público y por fraude.

En la ampliación de la averiguación PGR/DF/SZS-IX 692/2012, el galeno aseguró: “El Dr Daniel Moreno utiliza los medicamentos de la Institución para realizar procedimientos privados que le generan un beneficio económico, generando escasez y retraso de tratamiento en muchas pacientes de la institución”.


Tanto Cedillo, así como Teresa Karim y Javier Chávez, dijeron estar dispuestos a interponer las quejas en organismos internacionales si la denuncia en la PGR no prospera. Actualmente, el médico señalado continúa dando consulta de ginecología y obstetricia en un consultorio privado de la colonia Del Valle, en la delegación Benito Juárez.