viernes, 20 de diciembre de 2013

Se enreda caso de la joven encarcelada por matar a su abusador

FUENTE: PROCESO (REDACCIÓN).

MÉXICO, D.F. (apro).- El caso de Yakiri Rubí Rubio Aupart se enreda en un mar de declaraciones sobre el origen de la agresión contra su abusador.

José Luis Rubio, padre de la joven, dijo hoy que el subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales de la PGJDF, Edmundo Garrido, le confirmó que su hija sí fue violada.

“Sí está acreditada la violación, sólo estamos esperando a que nos dé continuación, hay dos expedientes, el de la violación y el de la consignación a mi hija. Se hicieron varios exudados, aparece semen, hay violencia pero nos invitan a que lo veamos con nuestra abogada, el expediente”, dijo en entrevista con los medios.

El padre de la joven señaló que las autoridades aún desconocen si Miguel Ángel Ramírez Anaya fue quien abusó de ella.



Por la noche, en un comunicado colocado en las redes sociales, José Luis Rubio advierte que revelará detalles del caso tras enterarse de que la Procuraduría “hará pública su versión, a modo, criminalizando a mi hija”.

Se trata, abunda, “de un caso grave de continuas violaciones de los derechos humanos y del abuso de dos bestias que son vecinos inmediatos de la agencia 50 del Ministerio Público, situada en Doctor Lavista esquina Dr. Jiménez”.

En entrevista, luego de supervisar el operativo Polanco, el procurador Rodolfo Ríos Garza aclaró que la violación aún no está confirmada y que el Ministerio Público está a la espera de los dictámenes periciales que ratifiquen el dicho del padre de Yakiri.

Ríos Garza refirió que a raíz de la declaración de la joven, quien asegura haber sido violada por Miguel Ángel Ramírez, se realizó un desglose de la averiguación que ahora investiga la Fiscalía Central de Delitos Sexuales.

“No, esto (la violación) no está corroborado todavía, el señor se reunió con el subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales (Edmundo Garrido), y se le comentó que derivado de la declaración de Yakiri es que se inició un desglose en la Fiscalía de Delitos Sexuales”, aclaró Ríos Garza.

El funcionario insistió en que hubo dictámenes ginecológicos y de ellos no se desprende que haya existido una violación, “sin embargo, estamos a petición de ella y de su familia en este desglose de la Fiscalía de Delitos Sexuales, estamos realizando más diligencias, lo estamos verificando y lo daremos a conocer”, apuntó.

También añadió que las investigaciones siguen su curso para determinar si existió el delito de violación y a partir de ahí analizar las condiciones en que ocurrieron los hechos, con el fin de considerar las atenuantes.

El procurador refirió que existen dictámenes pendientes que son fundamentales en las investigaciones, como el de psicología y ADN.

“Por supuesto que (los dictámenes) pueden ser muy importantes para esto, vamos a esperar los resultados de los mismos para verificar la verdad histórica de los hechos”, sostuvo el funcionario.

El miércoles 18, el titular de la PGJDF afirmó que la joven de 20 años no fue violada y que entró por su voluntad al hotel Alcázar con Miguel Ángel Ramírez.

Los familiares de Yakiri sostienen que la joven sólo se defendió, y que el sujeto asesinado y su hermano Omar cuentan con numerosas averiguaciones previas que la PGJDF no tomó en cuenta al momento de acusar a la joven de homicidio.

Actualmente Yakiri se encuentra en el área de protección de la zona de ingreso del penal de Santa Martha Acatitla, donde es monitoreada constantemente, debido a que ya fue atacada en dos ocasiones por una interna que dice ser amiga de los hermanos Ramírez Anaya.

La primera vez, la interna golpeó a Yakiri dejándole un moretón en la mejilla, y después, al no poder consumar la agresión por la presencia del personal de custodia, amenazó de muerte a la joven.


Según las autoridades penitenciarias, en el área donde está recluida Yakiri ha recibido atención médica y continuamente se encuentra acompañada por personal de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), que inició una queja de oficio por el caso.