viernes, 20 de diciembre de 2013

La apertura petrolera en México, más amplia de lo esperado, festejan en EU

FUENTE: LA JORNADA.
AUTOR: DAVID BROOKS.

Califican la reforma energética de paso histórico para el bien de Norteamérica. The Financial Times destaca el riesgo de que el progreso aún puede ser revertido.

Nueva York, 19 de diciembre. La reforma para abrir los energéticos mexicanos al capital privado nacional y extranjero es considerada en Estados Unidos como paso histórico para el bien de América del Norte, aunque se festeja con cierta cautela, ya que aún no hay reacción oficial de Washington y la mayoría de las petroleras de este país guarda silencio ante el público.

Algunos celebran que la apertura es más amplia que lo previsto, mientras analistas y rotativos resaltan que al parecer las empresas extranjeras tendrán mayor control del que esperaban sobre el petróleo producido en México.

The Wall Street Journal señaló que la reforma aprobada podría ser la legislación económica más transformadora en un siglo en México, la cual “expone a la empresa de petróleo estatal… al libre mercado”. 



En su editorial publicado después de la aprobación de la reforma por la Cámara de Diputados, el jueves de la semana pasada, el rotativo agregó que es difícil exagerar lo que esto implica en términos políticos y económicos para México, Estados Unidos y Canadá.

La nueva legislación, explicó, no sólo permite a empresas participar en proyectos de exploración y producción, sino que a las compañías extranjeras se les permitirá tomar control del petróleo producido. México tendrá que asegurar que las reglas de implementación de la ley estén escritas de tal manera que otorguen certidumbre a los inversionistas de que pueden capitalizar sobre sus inversiones. Si eso sucede, México empezará a surgir como un poder global de energía de la misma manera que lo han hecho Canadá y partes de Estados Unidos.

The Journal señaló que la ley sobre energéticos aprobada en México continúa una tendencia que se inició con una serie de presidentes pro libre mercado y que continuó con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 1993.

The Financial Times reportó que es difícil exagerar el significado de la reforma, la cual abre la puerta al regreso de ExxonMobil y Royal Dutch Shell al décimo productor de petróleo más grande del mundo, y subrayó que el control sobre los recursos energéticos en México ha sido sagrado desde que las petroleras extranjeras fueron expulsadas en 1938 con la nacionalización.

Sin embargo, en un editorial, el mismo periódico advirtió que el grado de oposición en México no sólo muestra qué tan audaz fue la iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto, sino también el riesgo de que el progreso aún puede ser revertido. Por eso subrayó que el gobierno sabiamente (optó por) diferir la pregunta sobre cómo se repartirá el botín, para ganar respaldo para el principio de propiedad privada, e indicó que los opositores tendrán más oportunidades para minar la reforma al debatirse los detalles para su implementación.

Otros, como la agencia Bloomberg, resaltaron que la reforma permitirá que empresas como Exxon Mobil y Chevron desarrollen el área más grande de crudo no explorada después del círculo polar ártico.


The Washington Post consideró en un editorial que la reforma abrirá la puerta para un despegue económico de México. Explicó que con la reforma, las empresas extranjeras podrán asociarse con Pemex para explorar, extraer petróleo y registrar ingresos esperados de la producción para propósitos de contabilidad, clave para obtener financiamiento. Más aún, el rotativo comparó lo logrado en México con lo poco que se ha hecho en Estados Unidos, demostrando cómo una democracia más funcional puede abordar los problemas más grandes y sensibles de la nación.

Concluyó que con esa reforma México restaurará su lugar como productor mayor de petróleo. Así, mientras se colapsa la economía de Venezuela y se estanca la de Brasil, “México será el productor petrolero latino que se debe observar –y un modelo de cómo la democracia puede servir a un país en desarrollo”.

Aunque las grandes empresas petroleras estadunidenses aún no han emitido opiniones públicas sobre la reforma y, según versiones en los medios, están a la espera de evaluar las leyes secundarias sobre su aplicación, algunos ejecutivos han señalado su satisfacción con lo logrado. Abrir el sector petrolero a la inversión extranjera es una situación de gana-gana para todos, indicó William Colton, vicepresidente de planeación estratégica de Exxon Mobil, en declaraciones a periodistas en el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington, la semana pasada.

Agregó que sería muy bueno para el pueblo de México y para los pueblos en todas partes del mundo que usan energía.

Analistas financieros no ocultaron su entusiasmo. En un informe, Goldman Sachs consideró la reforma verdaderamente transformadora y pronosticó que atraerá inversión extranjera significativa a partir de 2015.

JPMorgan Chase & Co prevén que la reforma podría incrementar la inversión extranjera hasta 15 mil millones de dólares y el crecimiento económico potencial medio punto, según un informe del 28 de noviembre.

Ed Morse, jefe de investigación de mercancías de Citigroup, consideró que habrá un crecimiento de producción que realmente podría duplicar el monto de petróleo que produce México, según declaraciones ofrecidas en entrevista con Bloomberg.

Esta será una enorme oportunidad para todo tipo de jugador en el sector energético. Todas las empresas van a tener que fijarse y empezar a analizar a México, indicó Pablo Medina, de Wood Mackenzie Ltd. en Houston, a Bloomberg News.

Es momento de que México deje atrás el nacionalismo caduco

Varios analistas señalaron que Exxon y Chevron estarán muy interesadas en las posibilidades de exploración y producción en aguas profundas, mientras empresas como ConocoPhillips y EOG Resources serían atraídas por los recursos de gas shale.

Algunos expertos de políticas de inversión, comercio y la relación bilateral han resaltado la reforma como un momento histórico que, para muchos, permite que México deje atrás lo que califican de nacionalismo caduco que ha frenado el desarrollo de los sectores de energía del país. Ahora ya pasamos más allá de 1938, dijo Duncan Wood, director del Instituto México del Centro Woodrow Wilson.


El Consejo de Relaciones Exteriores, el Atlantic Council, CSIS y otros think tanks realizan foros y escriben artículos elogiando la reforma como un paso más hacia la modernización del país (en varios de los foros han participado funcionarios mexicanos y expertos estadunidenses, y casi sin excepción, ninguna voz crítica).