viernes, 20 de diciembre de 2013

12 años después, gobierno mexicano reconoce desaparición forzada y pide disculpas

FUENTE: REVOLUCIÓN 3.0
AUTOR: RAÚL LINARES.

A doce años de la desaparición forzada de Faustino Jiménez Álvarez en Guerrero, el procurador General de Justicia de dicha entidad, Iñaki Blanco, acompañado por la subsecretaria de derechos humanos de la Secretaria de Gobernación, Lía Limón, pidieron perdón por la actuación del Estado mexicano en torno a este caso.

Reunidos en la capital guerrerense, Chilpancingo, los funcionarios expusieron que la disculpa se produjo gracias a un acuerdo de solución amistosa firmado entre las autoridades, los familiares del señor Jiménez y organizaciones representantes, el día 27 de septiembre de 2012 pero hasta apenas se hizo efectiva.

Según el testimonio de los denunciantes, el día 17 de junio de 2001, alrededor de las cuatro de la madrugada, varios miembros de la Policía Judicial (hoy, policía ministerial) del Estado de Guerrero llegaron al domicilio del señor Jiménez Álvarez. Luego de golpearlo y torturarlo por varias horas, preguntándole por su jefe, José Valle Álvarez, quien días antes había sido secuestrado; bajo este pretexto, se  los llevaron bajo amenazas de asesinar a su esposa Enedina Cervantes y sus dos hijos.



Desde entonces no se tiene noticia de él.

Poco después, ésta interpuso una denuncia pública que, pese a tener una carpeta abierta de investigaciones con número BRA/ SC/05/1162/2001, misma que después fue remitida a un juez abriéndose la causa penal 132/02-2002, únicamente fructificó en algunas detenciones y procesos, sin embargo, nunca alcanzó plena resolución.

De hecho, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, emitió una resolución en la que condenó el caso. “La Comisión considera que la exposición del peticionario se refiere a hechos que de ser comprobados podrían caracterizar una violación a los artículos 4, 7, 5, 8 y 25 de la Convención Americana, todos en conexión con la obligación de respetar los derechos a que se refiere el artículo 1 de dicha Convención”, concluyó la sentencia.

Ante el reconocimiento, Cervantes, esposa de la víctima, expresó que “las autoridades están obligadas a esclarecer plenamente la desaparición de Faustino, mi prioridad es conocer la verdad y que se haga justicia”. Ella destacó que “este acto de reconocimiento es un comienzo, no un fin: debe servir para despejar el camino hacia la sanción a los responsables”.

Ante la gravedad de los hechos, el Director del Centro Agustín Pro, José Rosario Marroquín, recordó que el reconocimiento  “es producto de la incansable búsqueda de justicia de parte de la señora Enedina Cervantes y debe servir como ejemplo de que la sociedad mexicana no aceptará más impunidad por el grave delito de desaparición forzada, crimen que sigue afectando a un sinnúmero de familias mexicanas”.


“Recordemos que estamos en Guerrero, un estado donde han sido documentados numerosos casos de desaparición forzada, iniciadas en los años sesenta y continuadas hasta hoy. Recordemos que estamos en México, donde en el contexto del crimen organizado han sido cometidas numerosas violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas policiales y militares”, finalizó Marroquín.