martes, 15 de octubre de 2013

Los informes de inteligencia del GDF

El viernes 11 de octubre de este año, el diario Reforma publicó en la portada de su
sección Ciudad la nota “Identifica Gobierno a Grupos Anarquistas” que alude a un
supuesto “Análisis de Grupos Anarquistas” elaborado por el Gobierno del Distrito


Federal en el que se describen los supuestos grupos, nombres y tácticas que utilizan quienes han enfrentado a la policía capitalina en las manifestaciones desde el #1DMx. El pasado domingo tuve oportunidad de leer la nota y encontré entre la lista de los supuestos anarquistas, a Julio Pisanty Alatorre.

El supuesto análisis me recuerda al comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, titulado “Detiene SSP-DF a dos anarquistas agresores de policías” que relativo a Ana Berenice de la Cruz, fue difundido dos horas antes que iniciara la marcha del 1 de septiembre de este año, texto plagado de falsedades. Me recuerda también los textos de Carlos Marín a los que dirigí una carta abierta que no ha tenido respuesta.

 Conozco a Julio. Es un joven médico de 24 años que actualmente está en la etapa final de su formación académica, la que no solo incluye los aspectos teóricos. Julio ha sabido aprovechar la oportunidad de enriquecimiento político y social que una Universidad da y por lo menos desde hace tres años participa activamente en diferentes causas sociales. A propósito del referido análisis del gobierno capitalino tuve la oportunidad de charlar con él. ¿Qué piensas de lo divulgado? Le pregunté.

 - Con excepción del hecho que estudié medicina, todo lo demás es falso – comentó.

Julio estudió medicina para tener la posibilidad de aportar algo concreto a la transformación social, aunque sabe que una parte de la medicina son solo “curitas”, quiso tener esas herramientas a la mano para poner de su parte a esta sociedad, para como él dice “cambiar cosas que están muy jodidas”.

- Haber estudiado medicina es un privilegio, te permite estar en un diálogo horizontal con personas con quienes construyes espacios íntimos, que te acercan a las fuentes de la explotación y de la injusticia social – me dijo.

Casi como instinto le pregunté su opinión sobre el Che Guevara.

-Al Che lo admiro, no tanto como médico, sino como un referente histórico. Me mueve más Salvador Allende, como médico supo conjuntar su formación con una visión social profunda-.

Más allá de los políticos profesionales, Julio considera que la transformación social requiere de una participación política generalizada y del compromiso con las formas de organización que no busquen subyugar a otros, que permitan una forma más colectiva y democrática. El cambio individual es importante, pero Julio se aleja de las ideas individualistas que colocan la actitud individual como el único camino para la transformación. “Tenemos que reconocemos como sujetos parte de colectividades”. En eso también estoy de acuerdo con él.

El diario Reforma pudo haber corroborado la información del GDF, buscando que Julio diera su versión, como la práctica periodística normalmente lo indica. No lo hizo. Quizá pudo poner el nombre de Julio en un buscador en internet y así tener un panorama sencillo de quién es él. Tampoco lo hizo. Julio ha buscado el derecho de réplica en ese diario y en otros medios que replicaron la falsa información, sin mucho éxito. Espero que corrijan pronto.

La filtración y la nota publicada por Reforma podrían causarle un daño en su imagen y en su honor y Julio valora los caminos que aún  tiene abiertos. Considero que con el tiempo poca mella podrán hacer estos burdos intentos por criminalizar a quienes protestan, menos en personas con el compromiso y con el talento de Julio.

 Amén del bajísimo nivel con que la mayoría de los medios tratan el tema del anarquismo y del olvido histórico de lo que esa corriente del pensamiento ha aportado a México y al mundo, me preocupa más el trabajo de “inteligencia” que realiza el gobierno de Miguel Mancera, por una parte por la malísima calidad de la información que reúne y segundo por los recursos que destina a esa tarea, los que son desconocidos. ¿Se trata de una mentira deliberada o de burda propaganda para castigar a los disidentes? ¿Con qué fundamento legal el GDF realiza esos dichosos análisis? Ese es el nivel de inteligencia del GDF.

Julio publicará un comunicado sobre el análisis del GDF. Me permitió adelantar algunos de sus párrafos:

El día viernes, mientras revisaba a una mujer embarazada, me habló un amigo para informarme que, al parecer, soy uno de los once “anarquistas” más peligrosos de la ciudad. Así, por lo menos, dice un artículo publicado en el periódico Reforma, y replicado en otros medios, supuestamente basado en un informe realizado por el Gobierno del Distrito Federal.

 No pude más que preguntarme: ¿será que sí soy peligroso? Evidentemente, es falso que mi “peligrosidad” radique en mi “grado de violencia y participación constante en las manifestaciones que terminan en actos vandálicos” (como dice el afamado diario). Lo que de mí se dice – salvo que estudio en la Facultad de Medicina – es pura y llana mentira. El absurdo se hace tanto más evidente cuanto que la dinámica actual de mi formación profesional no me permite “la participación constantes en las manifestaciones”.

Surge, entonces, una nueva duda. ¿Por qué soy peligroso?

¿Será que soy peligroso por pensar que otra forma de hacer medicina no sólo tiene que ser posible, sino que es necesaria y urgente? ¿Será que soy peligroso por pensar que algo no anda bien cuando veo gente abandonar mi hospital “público” por no tener el dinero para pagar tratamientos que les salvarían la vida, y a esto se le llama “alta voluntaria”? ¿Será que soy peligroso por expresar constantemente la postura de que las enfermedades que padece la gente son producto de una estructura social injusta? ¿Será, tal vez, que soy peligroso por afirmar que un sistema que se basa en el trabajo de médicos en formación con jornadas de más de 32 horas sin dormir no puede ser lo mejor para el público?

Como médico, y como habitante de esta tierra entre el Bravo y el Suchiate, veo con gran preocupación el rumbo autoritario en que camina el país. Hoy me tocó vivir un ejemplo, quizá menor en comparación con los golpeados, los muertos y desaparecidos, de este autoritarismo que deja clara la necesidad de, como sociedad, ponerle un alto.

 ¡Salud y Saludos!
Julio Pisanty Alatorre


Jesús Robles Maloof
Defensor de derechos humanos.