viernes, 25 de octubre de 2013

En el PRD, sumisión progresiva

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: ROSALÍA VERGARA.

Para casi todas las corrientes que integran el PRD, la aprobación de la reforma hacendaria el viernes 18, con los votos de Nueva Izquierda sumados a los del PRI, PVEM y Panal, sólo es una muestra de la “extrema cercanía” de su dirigencia con el gobierno federal. Y aunque su presidente nacional, Jesús Zambrano, dice seguir el programa legislativo perredista, terminó por avalar alzas de impuestos que contradicen sus posturas históricas.
MÉXICO, D.F. Los legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) aprobaron un paquete fiscal que trastocará la economía de las clases medias, avalando así al gobierno de Enrique Peña Nieto.

El “partido de izquierda más importante de este país”, como lo denomina su dirigente Jesús Zambrano, respaldó el paquete fiscal que incluye un aumento progresivo del Impuesto Sobre la Renta (ISR), en perjuicio de los clasemedieros que ganan hasta 500 mil pesos al año, cifra risible si se compara con el sueldo de cualquier legislador.

Como concesión legislativa a sus “peticiones históricas”, se le impuso un impuesto especial a los refrescos, bebidas endulzadas y comida chatarra, además de que se gravarán las ganancias en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), donde cotizan las Afores que “administran” los fondos para el retiro de los trabajadores.

También se cobrará el 7.5% sobre las utilidades de las empresas mineras, beneficiadas por las leyes nacionales de acuerdo con el estudio elaborado por la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas, de la Secretaría de Gobernación.

Por ejemplo, las empresas Fortuna Silver Mines y Continuum Resources explotan 30 mil hectáreas en Oaxaca y sólo pagan 4 millones 252 mil pesos por derecho de minería, mientras que sus ganancias ascienden a 2 mil 124 millones de pesos al año. A su vez Timmins Gold, asentada en 70 mil 986 hectáreas en el fraccionamiento TMM en Sonora, paga 809 mil pesos por el concepto mencionado y sus ganancias brutas ascienden a 2 mil 61 millones.

De igual forma, Starcore International Mines, instalada en 12 mil 992 hectáreas de San Martín, Querétaro, paga por el mismo gravamen 3 millones 241 mil pesos y su ganancia anual es de 722 millones 982 mil, según documentó el diario La Jornada en una nota del domingo 6.

Otras empresas resentirán la eliminación del régimen de consolidación fiscal, que implica la anulación de un decreto modificado desde 1973, el cual concedía estímulos a unidades económicas que fomentaban el desarrollo industrial y turístico del país.

Sin embargo, además de Peña Nieto, el paquete fiscal aprobado benefició al jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, quien desde el inicio de su gestión no ha criticado ninguna acción del presidente, ni siquiera la represión a manifestantes en el Centro Histórico el 1 de diciembre de 2012.

De hecho, el coordinador de la bancada panista, Luis Alberto Villarreal, aseguró que la inclusión del Distrito Federal en el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) y la creación del “fondo de capitalidad” eran parte de una negociación del PRI y el PRD para garantizar la aprobación de la reforma fiscal.

En su intervención del jueves 17 en la Expo CIHAC (evento de la industria de la construcción), en el centro Banamex, Mancera respondió que el fondo de capitalidad “no es producto de la casualidad y tampoco, como se ha dicho, moneda de cambio”.

El caso es que con los votos perredistas a favor de la reforma hacendaria se aprobó la inclusión del Distrito Federal en el FAIS y la creación del fondo de capitalidad. La Cámara de Diputados definirá sus reglas de operación y su monto, que puede alcanzar hasta 14 mil millones de pesos para usarse en contingencias.

Izquierda oficialista
Jesús Zambrano no sometía a consulta en su partido las propuestas de reformas constitucionales emanadas del Pacto por México, hasta que una queja de René Bejarano, su rival de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN), lo hizo cambiar de actitud. Desde hace semanas ya convoca a sus correligionarios a encuentros o mesas de diálogo para debatir las iniciativas del gobierno federal, aunque el PRD las aprueba tal como se presentan.

Los legisladores perredistas aprobaron en la Comisión de Hacienda que el paquete fiscal incluya el incremento progresivo del ISR para personas que ganen menos de 500 mil pesos, lo que representa un golpe al bolsillo de las clases medias, cuyos integrantes tendrán serias dificultades para obtener un aumento de sueldo porque será gravable.

El impuesto especial a refrescos y bebidas endulzadas, así como a la comida chatarra, fue criticado por la Cooperativa Pascual. A decir de sus agremiados, la iniciativa oculta una trampa, ya que sólo Pascual utiliza azúcar en sus bebidas, mientras que las trasnacionales recurren al jarabe de fructuosa y no lo compran en el país.

“Pascual es la única empresa mexicana vinculada al campo que orgullosamente utiliza azúcar y frutas del país, y si el nuevo impuesto es para bebidas ‘azucaradas’ en lugar de bebidas ‘endulzadas’, los más perjudicados vamos a ser nosotros”, señala Salvador Torres, socio de la refresquera mexicana y actual presidente del Consejo Superior del Cooperativismo (Consucoop).

Asimismo, grupos empresariales del norte del país, incluidos los de la industria maquiladora y el Consejo Coordinador Empresarial de Ciudad Juárez, advirtieron que homologar en la frontera el IVA del 11% al 16% afectará la inversión en esa zona y en especial a las maquiladoras, que hasta ahora importaban materiales sin pagar aranceles.

En cuanto al cobro de 10% sobre las utilidades en la BMV, expertos bursátiles han observado que la medida golpeará a las Afores y, según la interpretación de esa ley por Hacienda, posiblemente a los trabajadores cuyos fondos administran dichas empresas.

No obstante, los legisladores del PRD votaron la madrugada del viernes 18 a favor de la reforma hacendaria que desde su entrega al Legislativo provocó reacciones airadas por dirigirse contra la clase media, a la que sólo se hizo la concesión de retirar la propuesta de gravar las colegiaturas.

Nada contra el aumento al ISR que afecta a profesionistas y funcionarios medios. Nada en contra de homologar al 16% el IVA en la frontera, aunque se encarezca el costo de la vida, desde la luz hasta los alimentos.

La actitud del PRD no es nueva. Aunque su dirigencia ya había sido señalada por su actitud oficialista, lo que puso en su contra a las corrientes IDN, ADN y Movimiento Progresista –ésta fundada por Marcelo Ebrard– fue la presentación de la reforma político-electoral por Zambrano el pasado 23 de septiembre. La hizo a nombre de ese partido sin que los militantes conocieran su contenido.

A unos meses de que comience el proceso de renovación de la dirigencia que concluirá en marzo de 2014, alrededor de 50 legisladores perredistas liderados por la diputada federal Aleida Alavez firmaron un pronunciamiento sobre la propuesta presentada por Zambrano en la Cámara de Diputados.

La noche del 23 de septiembre, 49 diputados (se les olvidó incluir a Alejandro Cuevas) firmaron el documento:

“…En cumplimiento de nuestro cometido como legisladoras y legisladores federales, manifestamos nuestra inconformidad por el procedimiento mediante el cual se construyó este conjunto de propuestas legales y constitucionales, también porque los representantes del Pacto por México que hicieron públicas estas reformas no ostentan una representación de ningún sector de nuestra población.”

Reconocieron que la mayoría de las propuestas recogen demandas que la izquierda ha reivindicado, como el fortalecimiento de las instancias electorales al darles facultades sancionadoras, la mejora en la regulación de las actividades de los partidos y sus coaliciones, así como una normatividad específica para propaganda oficial.

Sin embargo, señalaron, algunas se presentan con una visión electorera y no como posibilidades de transformación real del sistema.

“Por lo tanto, nos reservamos el apoyo a estas reformas hasta que no las revisemos detalladamente mediante un proceso de consulta con especialistas en la materia, donde podamos incorporar una visión real de cambio al sistema político-electoral de nuestro país, incorporar las experiencias exitosas de otros países, pero sobre todo donde podamos incorporar las voces de un verdadero Estado democrático”.

Zambrano minimizó el pronunciamiento y retó al grupo a debatir la pertinencia de crear el Instituto Nacional Electoral, un tema incluido en la agenda legislativa del PRD, igual que la reforma política, la electoral y la del Distrito Federal.

Calificó las objeciones como “absolutamente secundarias” y declaró que lo mejor sería centrarse en el contenido, no en la forma en que la iniciativa fue presentada.

Y aclaró que este diferendo no pone en riesgo su interés de unirse a otras fuerzas contra la reforma energética que, según sus opositores, pretende abrir áreas estratégicas del sector energético al capital privado, tanto nacional como extranjero.

Al respecto, dice Alavez en la entrevista: “No se vale que haya poderes metaconstitucionales tomando decisiones en el Congreso de la Unión”. Comenta que los legisladores están molestos porque su dirigencia y los integrantes del Pacto por México no los invitan a sus reuniones y se enteran de de las iniciativas cuando ya las tienen negociadas. “Ya llegamos al límite”, advierte.

“Se vienen haciendo muchas cosas a nombre del partido que nosotros no acompañamos. Y no decimos ‘no los acompañamos’ como descrédito, sino que se ha comprobado que el pacto no es el instrumento idóneo. Ahí están las protestas de la CNTE. La reforma energética viene en el pacto. Ellos dijeron que era un acuerdo que no iba a reformar la Constitución y sale Peña Nieto con su reforma constitucional”.

Para ella es necesario replantearse el papel de la izquierda, principalmente del PRD, que ya rompió la articulación con los partidos del Trabajo y Movimiento Ciudadano, lo mismo que con el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), sus aliados naturales.

“¿Por qué vinieron los del Pacto por México a presentar la reforma al Legislativo? –cuestiona–. El trato que se nos da en el pacto ha molestado. Nosotros conocemos las iniciativas hasta que ya las acordaron”. Afirma que lo mismo sucedió con las reformas educativa y de telecomunicaciones.

“Mal mensaje”

Al día siguiente de que Zambrano presentó la propuesta sin consultar a los perredistas, el coordinador de la bancada, Silvano Aureoles, la inscribió para su discusión en el pleno de los diputados.

–Cómo interpreta este hecho? –se le plantea a Alavez.

–Es un mal mensaje. El presidente (del partido) debe buscar que su propuesta tenga un mayor consenso, y si no hay, esperarse a una discusión donde la defienda. De lo contrario está enrutando al fracaso una propuesta que podría ser retomada, fortalecida y acompañada por todos.

En cuanto a la forma en que Zambrano minimizó el pronunciamiento del grupo, la legisladora comenta:

“Eso es lo malo. Yo creo que un dirigente soberbio no puede… Bueno, qué mal que lo minimice (…) Ya llegamos al límite, porque por privilegiar la unidad del partido nos estamos aguantando diferentes cosas, al menos en el Grupo Parlamentario. Eso lo platiqué con Silvano (Aureoles): hemos procurado la unidad. A veces las cuestiones externas son las que nos polarizan”.

Por eso confía en que se tomen decisiones conjuntas en la reunión del grupo parlamentario (que se fue cancelando desde la noche del miércoles 16).

–¿La actitud de Nueva Izquierda influirá en la renovación de la dirigencia para marzo? –se le pregunta.

–¡Claro que sí!

El pasado 15 de octubre, Marcelo Ebrard Casaubon, exjefe de gobierno capitalino y aspirante a dirigir al PRD, respondió en su cuenta de Twitter (@m_ebrard) a Zambrano, quien días antes le pidió mantener la unidad del partido: “Propongo consulta nacional para definir nuevo dirigente, eso no divide, lo que sí divide es la extrema cercanía del PRD al gobierno federal”.

La tensión persiste porque Zambrano participa, sin consenso en su partido, en la mesa de negociación del Pacto por México, junto con el PRI, el PAN y el gobierno federal; a las reuniones sólo asisten perredistas de la corriente de Zambrano: Nueva Izquierda.

El domingo, Ebrard declaró: “Hoy más que nunca el PRD requiere un debate intenso, un debate civilizado, un debate abierto y claro en las posiciones para que entre todos juntos decidamos cuál va a ser el papel del PRD, su futuro, y decidir qué es lo que se va a reformar del estatuto, cuál va a ser la manera en que se va a elegir a los dirigentes del partido, especialmente al próximo presidente”.

El exjefe de gobierno fue más allá y convocó a una “apertura radical” para que el PRD elija a sus dirigentes en una consulta nacional, ya que actualmente es un “satélite del gobierno” de Peña Nieto y se conforma con “algunos espacios”, en clara referencia al Pacto por México.

Zambrano lo exhortó a presentar esa propuesta en el Congreso Nacional perredista que, según información preliminar, se realizará del jueves 24 al domingo 27.