viernes, 11 de octubre de 2013

Casinos, deuda pendiente de Osorio Chong

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: ÁLVARO DELGADO.

MEXICO, D.F. (apro).- Pese a que ayer reconoció ante senadores que los casinos son, “en muchos casos”, centros de operación del crimen organizado, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, no ha cumplido sus promesas de poner orden y transparentar ese multimillonario negocio.

El 14 de enero, en medio del escándalo por los permisos que Felipe Calderón otorgó al final de su sexenio a dos empresas vinculadas con el crimen organizado y de los nexos de prominentes panistas con casineros, como Gustavo Madero, presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Osorio Chong ofreció investigar y transparentar toda la información en el área de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación.

“Por el momento, denme un par de días más para que se les pueda dar a conocer la información que han venido requiriendo en este tema”, pidió ese día el funcionario, pero pasaron esos días y las semanas y no cumplió, ni él ni la directora de Juegos y Sorteos, Marcela González Salas.

El 11 de febrero, Osorio Chong volvió a prometer que difundiría las conclusiones de las indagatorias sobre el otorgamiento ilegal de permisos de casinos en el gobierno de Calderón y la operación irregular de muchos de éstos.

Según él, “no ha sido fácil” a González Salas reunir toda la información de los permisos, pero aclaró que el gobierno de Enrique Peña Nieto no encubre a nadie.

“Nosotros no venimos a tapar absolutamente nada ni la información a la que se tiene derecho a tener por parte de todos”, expresó.

Sin embargo, a casi diez meses de su primera promesa de poner orden la industria del juego, el secretario de Gobernación volvió a reiterarla y, más aún, reconoció ante senadores que los casinos son, “en muchos casos”, centro de operación del crimen organizado.

“Tenemos varias de estas instalaciones sin permiso, sin autorización, en este momento abiertas, me comprometeré en hacer una acción que, en muchos casos, tenemos información de inteligencia, de que son las que ocupa el crimen organizado para sus operaciones, lo vamos a hacer con mucha responsabilidad”.

Y como lo hecha hecho antes, amagó: “Lo quiero reiterar: este gobierno no está volteando para atrás, para generar un conflicto político, pero tiene que actuar en el marco de la ley, y eso estoy seguro que todos lo aplauden, lo haremos con mucha responsabilidad y con la idea de construir”.

Esta nueva promesa de Osorio Chong se produce a nueve meses de que Marcela González Salas, directora general de Juegos y Sorteos, declaró al diarioLa Jornada, el 27 de enero, que los permisos de casinos que dio Calderón antes de concluir su sexenio fueron ilegales:

“En el análisis que estamos haciendo no encontramos por ningún lado la base legal del uso de una resolución administrativa para solucionar un problema (posible cancelación de un permiso)”, expuso la funcionaria sobre la cancelación del permiso a Entretenimiento de México (Emex).

Según la funcionaria, luego de que un juez declaró a Emex en concurso mercantil el 5 de diciembre de 2011 –causal de revocación del permiso–, no es sino hasta agosto de 2012 cuando se inicia el proceso para la extinción del permiso, algo que le causa extrañeza.

Y algo que tampoco se explica, según lo que declaró a la reportera Fabiola Martínez, es que sólo dos días después, el 15 de agosto de 2012, la Segob ya había nombrado a Producciones Móviles y a Exciting Games como nuevos permisionarios con todos los derechos y obligaciones que la ley les confiere, con una extensión del de Emex (DGAJS/SCEVF/P-06/2005) otorgado en mayo de 2005.

Expuso González Salas: “Llama la atención que iniciaran el procedimiento (de revocación) y dos días después les dieran los permisos, derivados del de Emex. En dos días no se pudo haber extinguido un permiso y mucho menos tomar ese mismo para dárselos a otros. Esto es un peloteo impresionante”.

Como reveló el semanario Proceso, en diciembre de 2012, Calderón otorgó dos permisos para operar 94 salas de juegos y de apuestas, formalizados por la Secretaría de Gobernación dos minutos antes de concluir el sexenio.

El escándalo de los casinos involucra también a otros prominentes panistas, como el propio Madero, quien tuve que aceptar la creación de una comisión especial para investigar estos nexos, aunque todo ha quedado en encubrimientos.

Pese a que existen evidencias de que Madero financió su campaña por la presidencia del PAN con recursos de Juan José Rojas Cardona, “El zar de los casinos”, la comisión no lo llamó a comparecer ni a sus principales operadores en esa relación: Los diputados Jorge Villalobos Seáñez y Rodolfo Dorador Pérez-Gavilán.

Tampoco fueron convocados otros prominentes panistas involucrados en escándalos de casinos como los exalcaldes Fernando Larrazabal, de Monterrey, y Zeferino Salgado, de San Nicolás, Nuevo León, así como el coordinador de los diputados federales, Luis Alberto Villarreal García, y su hermano Ricardo, también diputado federal, relacionados con el Grand Casino de León, Guanajuato.

Menos aún comparecieron otros personajes de menor relevancia política, pero directamente implicados en las redes de protección política del PAN para la operación de casinos, como José Serrano y Paul Iván Garza Téllez, este último nombrado por Madero director general del Registro Nacional de Miembros (RNM).

El primero en comparecer ante la comisión especial creada por el Consejo Nacional, el 19 de enero, fue el senador Roberto Gil Zuarth, quien no sólo rechazó haber recibido 800 mil dólares para instalar un casino en Querétaro, como acusó la diputada suplente perredista Talía Vázquez Alatorre –a la que demandó–, sino que afirmó que Madero recibió dinero de “El Zar de los casinos”.

Gil Zuarth asegura que Rojas Cardona está detrás de la imputación de recibir ese dinero de Juan Iván Peña Néder, exmarido de Vázquez Alatorre y preso por violación tumultuaria contra ella–, en venganza por perjudicar sus intereses cuando fue subsecretario de Gobernación y responsable de la Dirección de Juegos y Sorteos.

En la contienda interna por la presidencia del PAN, en 2010, Rojas Cardona tomó partido para vengarse de él. “En su enojo apoyó a Madero”, acusó el exsecretario particular de Calderón.