lunes, 17 de junio de 2013

El candigato y el hartazgo ciudadano

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: JESÚS CANTÚ.

MÉXICO, D.F: En un mes un peculiar candidato no partidista a la alcaldía de Xalapa logró sacudir la política local y nacional: se trata del candigato Morris, quien en estos momentos es uno de los tópicos más populares en las redes sociales Facebook y Twitter, por encima de los candidatos registrados por las fuerzas políticas; sólo en Facebook contaba el miércoles por la noche más de 100 mil “me gusta”.

Daniel Cruz y Sergio Chamorro, creadores de la página, declararon a Noé Zavaleta, corresponsal de Proceso en la entidad, que pretenden promover el voto, evitar el abstencionismo, impulsar la formalización de las candidaturas ciudadanas y “poner un alto a los partidos políticos de siempre que sólo se traspasan el poder”. El peculiar candidato atrae la atención de los internautas bajo los lemas: “A Xalapa le conviene votar por otro animal”; “No más ratas en Xalapa”, y “El candigato no promete nada más que el resto de los candidatos: Descansar y retozar”.

Una vez lanzada la página en Facebook, la creación de los autores se enriquece con la obra colectiva de los cibernautas que dejan fluir su ingenio e imaginación y a través de las herramientas multimedia hacen gala de todo tipo de sátiras, críticas y burlas de los políticos utilizando la figura del popular candigato.

El hartazgo ciudadano con la clase política es un fenómeno casi universal en estos días, y el sarcasmo es un recurso muy socorrido por la ciudadanía para tratar de acabar con el marasmo de los políticos. Históricamente este sarcasmo se ha manifestado a través del voto o las campañas a favor de los más diversos personajes (vivos o animados) o animales. Los nombres de cómicos o personajes de tiras cómicas que se han mofado de los procesos electorales aparecen en las boletas depositados en las urnas, como forma de protesta ciudadana. La lista es muy larga, y habría que empezar por el popular Cantinflas.

Pero incluso ha habido casos de partidos políticos minoritarios que recurren a estos populares personajes, pero ajenos a la vida política, para tratar de sacudir a los políticos tradicionales. En 2010, el Partido de la República en Brasil postuló al payaso Tiririca como candidato a la Cámara de Diputados, y entre los lemas de campaña incluyó uno que decía: “¿Que qué hace un diputado federal? La verdad, no tengo ni idea, pero vote por mí y se lo cuento”. Y Francisco Everardo Oliveira Silva, Tirirca, fue el candidato más votado en la elección del 3 de noviembre de 2010, con más de 1.3 millones de votos, únicamente atrás del hoy fallecido diputado Eneas Carneiro, quien en las elecciones del 2002 obtuvo 1.5 millones.

Pero el ingenio ciudadano es muy prolífico. En 1964 el periodista estadunidense Arthur Hoppe inició una campaña que promovía el voto a favor de “Nadie para presidente”; alegaba que Nadie era el mejor candidato; a Nadie le importa; Nadie sostendrá sus promesas de campaña; Nadie dice la verdad; Nadie bajará sus impuestos; Nadie defenderá tus derechos; Nadie tiene todas las respuestas. En 1975, 11 años después, el comediante Wavy Gravy y Curtis Spangler retomaron la causa de Nadie, lo hicieron candidato del Partido Cumpleaños y convocaron a manifestaciones a lo largo y ancho del país. A la fecha continúa la campaña y abogan por que en la boleta se incluya la posibilidad de votar por Nadie (o Ninguno de los anteriores), para que los electores no se vean obligados a escoger entre dos males (en alusión al bipartidismo estadunidense).

En 1967, previo al inicio de las campañas para las elecciones municipales de Ecuador, la empresa productora del talco Pulvapies lanzó una campaña publicitaria cuyo eslogan rezaba: “Vota por cualquier candidato, pero si quieres higiene, vota por Pulvapies”, y en la víspera de la jornada electoral repartieron volantes con la leyenda: “Para alcalde: Honorable Pulvapies”. Miles de votantes ecuatorianos votaron por el Honorable Pulvapies; nunca se supo si era un voto de protesta o una manifestación de analfabetismo e ignorancia.

En otros casos, las protestas son más prosaicas, como en Bélgica, donde en 2005 surgió un grupo denominado Nee, que en holandés significa “No”, con la intención de brindar una opción diferente a los ciudadanos belgas, donde el voto es obligatorio y los institutos políticos reciben financiamiento en función de las curules que obtienen en el Parlamento. El grupo participó en las elecciones municipales de 2006 y en las generales de 2007, pero fue en éstas donde captó la atención mundial porque una joven de 24 años, estudiante de mercadotecnia y candidata al Senado por dicho instituto, ofreció 40 mil felaciones a cambio de votos, como una vía para protestar contra los incumplimientos electorales de los llamados partidos serios.

Fragmento del análisis que se publica en la edición 1911 de la revista Proceso, actualmente en circulación.