miércoles, 24 de abril de 2013

Se empata el marcador

FUENTE: REPORTE INDIGO.

El primero en anotar fue el PAN de Madero con las acusaciones a Rosario Robles, pero el PRI no se quedó atrás y vino al ataque con los Yunes.

Veracruz es ahora, el rinconcito donde hacen su nido las denuncias sobre desvíos de recursos.

Oportunidades y la Cruzada contra el Hambre, dos de los programas federales creados para apoyar a la población más vulnerable, son los protagonistas principales de este juego que tiene a los politicos empatados, y a los pobres, nada más viendo desde la tribuna.

El primer “gol” lo metió Gustavo Madero, líder nacional del PAN. Denunció con 30 minutos en video, la supuesta operación de una estructura paralela a la del PRI, de carácter electoral, para preparar el terreno con miras a la elección del 7 de julio próximo.

La operación, acusó, incluye instrucciones para condicionar la entrega de sillas de ruedas, prótesis y recursos a beneficiarios de programas sociales.

“Exigimos que se separen de sus cargos, mientras se determinan sus responsabilidades mediante esta averiguación tanto la Secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, como el propio Gobernador del Estado de Veracruz”, puntualizó Madero.

El líder blanquiazul obtuvo una desafortunada respuesta del presidente de México.

“Rosario no te preocupes, han comenzado las críticas de aquellos que les preocupa la política y las elecciones”, dijo Peña Nieto.

Tarjeta roja. Al dar su respaldo a Robles, el mandatario rompió el pacto de “amigos” que tan productivamente habían llevado PRI, PAN y PRD.

“#notepreocupesrosario pasa a la historia como frase lapidaria p avalar corrupción y delitos electorales. (Derechos de autor en trámite)”, fue el contragolpe de Madero. Tomó su balón de la mesa del Pacto y se retiró del juego.

Peña Nieto rectificó su postura en el evento de ayer, al argumentar que su gobierno toma con seriedad las denuncias sobre desvío de recursos, pero el PRI ya tenía armada la contraofensiva.

El ‘Rosario’ de Peña Nieto
Por Armando Estrop


La secretaria de Desarrollo Social se convirtió en el Rosario con el que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, busca un milagro para el Pacto por México.

Sin embargo, el futuro de ese ágora de los proyectos políticos del actual sexenio no es del todo prometedor.

El enfrentamiento entre partidos por el presunto uso de programas de Sedesol con fines electorales en Veracruz va subiendo de tono.

La titular de Sedesol, Rosario Robles, tuvo que comparecer ante las comisiones de Justicia, Gobernación y Desarrollo Social.

No fue un día de campo para la experredista. Los que fueran sus compañeros en el partido del sol azteca fueron implacables.

La panista Adriana Dávila fue quien inició la metralla. Mostró un documento un documento de la Sedesol, respectivo a las estancias infantiles del país, y en el que parte de su contenido era sobre los estados en los que habría elección y presupuesto para instancias que se requiere.

Al cuestionar esto, se le acabó el tiempo de su participación. La presidenta de la Comisión de Gobernación, la priista Cristina Díaz se enfrascó en una discusión a gritos

Luego del altercado Robles sonreía. El expriista, hoy convertido en ideólogo del PRD, Manuel Camacho, le pidió que renuncie o que le hable con la verdad a Peña Nieto.

“Me cuesta trabajo entender cómo un presidente que ha construido su prestigio político mediante el Pacto por México, y que ha contado con el apoyo del PAN y del PRD a sus iniciativas, ponga en riesgo el Pacto y su prestigio internacional por asuntos electorales”, dijo.

Si bien la Secretaria lucía cierta incomodad siempre se mantuvo serena.

“No tengo porque renunciar. No estoy en el video ni en los audios”, lanzó.

Y es que la defensa del equipo priista y los del Partido Verde fue vehemente.

Robles también lució el colmillo que le han dado los años en política. Con gallardía presumió que de las miles de denuncias que hay sobre el uso de recursos públicos para fines electorales sólo en esta, en la que está involucrada su dependencia, se ha actuado.

Todos los responsables fueron despedidos, dijo. Pero también aprovechó para recordar que al ser despedidos, en sus expedientes, todos estaban relacionados con el Partido Acción Nacional.

Y en otra oportunidad dijo: “Ahorita ya no estamos hablando de los muertos”.

Durante los más de tres horas de comparecencia la discusión cayó en el tiempo de participación y el formato de la comparecencia.

Si bien endurecían los rostros la acusada respondía con amabilidad. El panista Javier Corral fustigó a Robles, pero también a Peña Nieto.

“No ha demostrado que es un hombre de estado”, indicó.

Las explicaciones de Robles fueron insistentes: sobre la nobleza de la Cruzada contra el Hambre, sobre las evaluaciones a los programas, sobre su compromiso con México.

Pero los argumentos no hicieron cambiar de parecer a los panistas y perredistas que insistieron en su renuncia.

La comparecencia sirvió más para el desahogo y catarsis que para soluciones prácticas para evitar que se use el dinero de los programas para beneficiar a cualquier partido en las próximas elecciones.

Se interrumpieron, se gritaron, se hicieron bulla unos con otros. La comparecencia, dio cuenta también, de que la oposición está firme en llevar el tema del uso de recursos para fines electorales hasta las últimas consecuencias.

Sostener el Rosario de Peña Nieto puede ser menos milagroso de lo que están pensando en el gobierno federal.