lunes, 22 de abril de 2013

Listo, el proyecto de Ley de Educación; “separarán” a maestros que no aprueben evaluación

FUENTE: SUCESOS (18 DE ABRIL DEL 2013).

Los maestros que, tras la evaluación, obtengan el grado de “insuficiente”, serán separados del servicio público, sin que implique una responsabilidad a la autoridad. Así, tajante es la iniciativa de ley reglamentaria de la Reforma Educativa. Además, acaba con el privilegio escalafonario para ascender a los cargos de dirección y supervisión.

Denominado Anteproyecto de Ley General del Servicio Profesional Docente, el documento que en breve la Secretaría de Educación remitirá al Senado de la República, establece que el ingreso de los maestros a las escuelas públicas -en los cuatro grados: preescolar, primaria, secundaria y bachillerato-, será a través de un concurso de plazas para elegir sólo a los “idóneos”.

Por lo que se refiere a la permanencia en el sistema educativo, el anteproyecto se divide en dos: Los elegidos mediante examen obtendrán un “nombramiento inicial” por tres años, periodo en el que se deberán presentar a una evaluación anual, al término se determinará si su práctica favorece el aprendizaje de los niños y sólo así recibirán el “nombramiento definitivo”. En caso de que prevalezca la “insuficiencia”, a pesar del acompañamiento de un supervisor, se le separará del servicio público sin que los años laborados impliquen una responsabilidad para la autoridad educativa.

Por lo que se refiere a los maestros en servicio, igualmente serán sometidos a una evaluación, pero en este caso será cada cuatro años. Aquellos que logren calificación de “insuficiente” tendrán dos oportunidades más para superar esa calificación, en un periodo máximo de dos años. Si aun con la capacitación y regularización siguen con bajos resultados “serán separados del servicio público”, de igual manera sin que implique una responsabilidad a la autoridad.
Los reconocimientos y los estímulos salariales igualmente se obtendrán tras un proceso de evaluación individual y no como conquista sindical como ocurre ahora.
Por primera vez una ley en el país sancionará la venta de plazas y destituirá a los maestros faltistas. Otra de las reformas al sistema docente es la restricción para solicitar cambio de escuela durante el ciclo escolar, y quienes lo hagan sin autorización, también perderán el empleo.

De igual manera, El anteproyecto de Ley anuncia el fin de carrera magisterial. A más tardar el 31 de mayo de 2015 deberá iniciar un programa que la sustituya. ”Los beneficios adquiridos por el personal que participa en Carrera Magisterial no podrán ser afectados en el tránsito al programa”.

En todo estos procesos el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), la SEP, las autoridades educativas estatales y los organismos descentralizados del bachillerato -como Colegio de Bachilleres o Conalep, entre otros- asumirán responsabilidades específicas de participación en el diseño de los instrumentos de evaluación, administración en la asignación de plazas, definir requisitos y perfiles mínimos de los maestros a contratar, promover, asignar reconocimientos o ampliar su permanencia. No se menciona en lo absoluto la participación del SNTE.

Entre las prerrogativas otorgadas por la Ley a la SEP está el demandar a las autoridades locales que todas las plazas de profesores, directores, asistentes técnicos y supervisores se sometan a concurso.

La Ley de Servicio Docente tiene entre sus propósitos “asegurar el nivel suficiente de desempeño”, garantizar la formación continua del personal, mejorar la práctica profesional mediante la evaluación permanente e interna en las escuelas (ésta sin consecuencias de sanción administrativas o laborales) y asegurar “en un marco de inclusión y diversidad, la calidad de la educación y el cumplimiento de sus fines”.

En el caso de la evaluación para la promoción, para quienes aspiran a los cargos de dirección y supervisión en la educación básica se emitirán convocatorias anuales y quienes tengan mejor desempeño obtendrán un nombramiento con “carácter de inicial”.

Ellos serán incorporados a un programa de inducción de dos años ininterrumpidos para cursar programas de desarrollo de liderazgo, al concluir obtendrán un “nombramiento definitivo” y en caso de “insuficiencia” o incumplimiento en los cursos el profesor volverá a su función docente.

En el caso de quienes no asistan a sus labores por más de tres días consecutivos o discontinuos en un periodo de 30 días naturales, sin causa justificada serán separados de su labor.

Los gobiernos estatales estarán obligados a armonizar su legislación con la Ley Federal.