viernes, 26 de abril de 2013

Encapuchados exigen a la rectoría de la UNAM abrirse al diálogo

FUENTE: PROCESO.

MÉXICO, D.F., (apro).- Los estudiantes que mantienen tomada la torre de rectoría de la UNAM desde hace una semana, hicieron un nuevo llamado a las autoridades universitarias para iniciar el diálogo y “salir del abismo” que tiene dividida a la comunidad universitaria.

Con el rostro cubierto, uno de los inconformes leyó un comunicado en el que se solicita evitar caer en la “confrontación entre universitarios” y en el uso de “la violencia como método para resolver estos conflictos”.

Dice la misiva:

“Hace una semana la Torre de Rectoría fue ocupada para exigir un diálogo con el rector de esta universidad (José Narro Robles), también para que se le dé cumplimiento a nuestras legítimas demandas, pero exactamente, como pasó hace más de un año, el diálogo se nos continuó negando.

“Esta negativa ahora va acompañada de amenazas de la posible entrada de la fuerza pública a esta institución, y va de la mano con denuncias penales que atentan en todo sentido contra nuestra libertad, integridad física, psicológica y contra la autonomía de esta universidad también”.

Los inconformes, que tienen el apoyo de un pequeño sector de universitarios, reiteran que su lucha es “en defensa de la educación pública y gratuita, de nuestros derechos como universitarios, a participar en la toma de decisiones de nuestra universidad, en contra de la criminalización del movimiento estudiantil y la protesta social.”

Asimismo, aseguran estar en “en contra de los 12 puntos (ahora 8) de la reforma educativa que pretende modificar el modelo actual de los CCH, tecnificando y dejando de lado la esencia crítica y humanista de estos planteles”.

Un diálogo en el que ambas partes puedan manifestar sus inconformidades y exigencias, afirman, “es la única alternativa para la resolución de los conflictos de esta universidad”.

Los universitarios que están en contra de la toma de la rectoría de la UNAM también dieron muestras de privilegiar el diálogo luego de que cancelaron a última hora la convocatoria en la que exhortaban a la comunidad universitaria a participar en una marca que culminaría con el desalojo de “los delincuentes” que la tomaron.

La convocatoria se hizo a través de las redes sociales de forma anónima y de la misma manera fue cancelada este viernes por la tarde. Alrededor de las 14:00 horas empezó a circular un correo electrónico desde la cuenta “Yo sí soy UNAM” en el que se informa sobre la cancelación de la movilización.

También en pasillos de algunas escuelas y facultades fueron colocados carteles en el que se informa de la decisión.

“Se cancela la marcha convocada para mañana sábado 27 de abril a las 11:00 horas. Nuestro objetivo es favorecer el diálogo y no caer en provocaciones. A través de varios medios se ha corrido el rumor de que sectores porriles quieren desalojar a las personas que tienen tomadas las instalaciones de rectoría. Nos deslindamos de cualquier acción que atente contra nuestra institución”, advierte el mail anónimo.

La cancelación de la marcha, señala el texto, es “para no dar pie a más provocaciones” pero se reitera la exigencia a los que tienen tomadas las instalaciones su devolución inmediata e incondicional.

“Los universitarios queremos dialogar no confrontar. Demostraremos a la sociedad que los universitarios sabemos resolver nuestros conflictos sin violencia”, concluye el texto.

El viernes pasado, estudiantes del CCH Naucalpan realizaron una marcha del Parque Hundido a Ciudad Universitaria para exigir la reintegración de cinco alumnos expulsados por el Tribunal Universitario el pasado martes 23.

La marcha desembocó en la toma violenta de la torre de rectoría. Alrededor de 15 jóvenes con el rostro cubierto rompieron con un mazo uno de los vidrios del edificio, catalogado por la Unesco como patrimonio cultural de la humanidad.

El rector José Narro dejó en manos de la Procuraduría General de la República la decisión de desalojar a los jóvenes y presentó denuncias penales por despojo y daño en propiedad ajena contra los inconformes que mantienen tomada la rectoría.

Además de la reintegración de los expulsados, los estudiantes piden un diálogo público con el rector y que sean retiradas las denuncias en su contra como condición para entregar las instalaciones y Narro Robles ha respondido que habrá diálogo hasta que se entregue la rectoría y que no cederá a presión alguna basada en actos violentos.