lunes, 25 de febrero de 2013

Urge CCE a frenar creación de guardias comunitarias

FUENTE: LA JORNADA.
AUTOR: JUAN CARLOS MIRANDA.

En últimas semanas se han recrudecido asesinatos, secuestros, ejecuciones y violaciones en el país, sin embargo, grupos de autodefensa actúan fuera del marco legal. Reacción del gobierno debe ser rápida y firme, consideró.

México, DF. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) calificó de “preocupante“ la aparición de grupos de autodefensa armada en el país y urgió a las autoridades a definir una respuesta institucional responsable ante el tema de la inseguridad.

En su mensaje semanal, el presidente del organismo, Gerardo Gutiérrez Candiani, reconoció que en las últimas semanas se han recrudecido los asesinatos, secuestros, ejecuciones, violaciones y abusos de grupos que quebrantan la ley de manera abierta e impune y ante la pasividad de diversas autoridades.

Sin embargo, dijo que el sector empresarial rechaza “tajantemente” que guardias que actúan fuera del marco legal puedan ser una solución adecuada a la inseguridad.

“Consideramos que no deben permitirse, y mucho menos apoyarlas o armarlas”.

Desde la óptica empresarial, estos grupos suelen ser un caldo de cultivo de más violencia, abusos, transgresiones a los derechos humanos y formación de grupos paramilitares.

Por ello, hizo un llamado a los gobiernos de los estados y municipios donde se ha presentado el fenómeno, así como al gobierno federal, a unir fuerzas para poner un alto a esta situación en lo inmediato, brindando protección efectiva a la población.

“La reacción debe ser rápida y firme, poniendo por delante la legalidad, la seguridad y los derechos humanos”.

Candiani consideró que aún se está a tiempo de evitar que estas guardias se sigan multiplicando, que sean capturadas o inclusive creadas por el crimen organizado o intereses ajenos a las comunidades, para generar una problemática fuera de control.

De acuerdo con el dirigente empresarial, la situación de violencia e inseguridad que se vive en el país “es producto de la desesperación, ante autoridades rebasadas, ausentes, cooptadas o socias de los criminales”.

No obstante, señaló que el remedio no puede ser un Estado en repliegue, que claudique en su obligación de velar por la seguridad de los ciudadanos, ni siquiera como alternativa provisional.