martes, 29 de enero de 2013

Sin pensión, población creciente de adultos mayores

Fuente: Contralínea periodismo de investigación


La mitad de la población mayor a 65 años no recibe ninguna pensión. Las enfermedades y los requerimientos de este segmento son soslayadas. Sin aprovechar el llamado “bono demográfico” y con índices de pobreza extrema, nunca antes vistos, México se apresta a sostener a 28 millones de adultos mayores que habitarán el país en 2050 



Según la Encuesta nacional de ocupación y empleo, 50 millones de mexicanos laboran. Y estiman los investigadores del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM), de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que de éstos, 30 millones lo hacen empleados en la economía informal. La cifra es confirmada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía: 29.3 millones de trabajadores son informales, anunció en diciembre de 2012.
 
Luis Lozano Arredondo, integrante del CAM, advierte que ese 60 por ciento de la población ocupada en la informalidad y los 8 millones 710 mil 108 mexicanos desempleados –contabilizados por el Centro al cierre de la administración de Felipe Calderón Hinojosa– carecen de prestaciones sociales, y por tanto, de la posibilidad de acceder a una cuenta de ahorro para el retiro.
 
“El desempleo y la informalidad se han convertido en una bomba de tiempo”. Treinta millones de personas en esa situación no tienen servicios médicos, pensiones ni otra prestación que les permita algún ingreso al llegar a la edad de retiro, “y no van a tener de qué vivir”, declaró en marzo de 2012 Salomón Presburguer, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin).
 
A la suma deben agregarse los miles de afectados por la reforma laboral, refiere Luis Lozano. El profesor en la Facultad de Economía de la UNAM explica que las modificaciones a la Ley del Trabajo afectan directamente el nivel de ingreso y el acceso a la seguridad social, y en consecuencia, a las posibilidades de ahorro.
“El ahorro no es de cultura, es de recursos”, señala Cardiel Hurtado, y agrega que los trabajadores que perciben dos salarios mínimos son quienes engrosan las carteras de clientes de las empresas administradoras de ahorros.