jueves, 27 de diciembre de 2012

Piden presencia permanente del Ejército en Sinaloa

FUENTE: PROCESO





 Luego de la matanza de nueve personas  registrada en la comunidad de El Platanar de los Ontiveros, el alcalde del municipio de Concordia, Sinaloa, José Eligio Medina Ríos, exigió la presencia del Ejército en esa región habitada por familias de desplazados.
“Ellos (los militares) conocen cuál es el área crítica donde se presentan hechos violentos y por ello no deben desatenderla”, declaró en entrevista.
Medina Ríos consideró que para inhibir a los criminales, debe mantenerse la presencia de las fuerzas del orden para no darles tregua a los criminales.

El edil de Concordia aseguró que cuando recibió la llamada de la comisaria María Ontiveros Osuna para darle la noticia de la muerte de nueve personas, le amargaron la Navidad. “Es una noticia que te desarma”, subrayó.
Ayer, la Procuraduría General de Justicia de Sinaloa (PGJE) aseguró que la disputa por el territorio que libran las organizaciones criminales de los Beltrán Leyva-Zetas y de Joaquín El Chapo Guzmán en el estado fue lo que detonó la masacre en la comunidad de El Platanar de los Ontiveros.
“Son confrontaciones de la rivalidad delincuencial, derivadas de los grupos que se identifican, algunos, como de la célula Beltrán-Zetas y por otro lado del grupo del Pacífico (cártel de Sinaloa). Todo está relacionado con la disputa de territorios, en relación con la distribución y venta de droga”, dijo en conferencia de prensa el procurador Marco Antonio Higuera Gómez.
El funcionario estatal también informó que la Fiscalía a su cargo ya tenía la posible identidad de algunos de los agresores, pero se la reservó.
Detalló que de acuerdo con la averiguación previa 95/2012, integrada por el Ministerio Público de Mazatlán, el grupo que participó en la matanza de las nueve personas (Francisco Gutiérrez Tirado, Feliciano Bastidas Gutiérrez, Francisco Lizárraga Pérez (quien fue decapitado), Marcelino Rueda Medrano, Francisco Parentes Medina, su sobrino Víctor Medina Garay, sus hijos Jesús y Francisco Parentes Páez, y su vecino Tomás Rodríguez Aguirre) estaba integrado por aproximadamente 30 personas.